domingo, 22 de julio de 2012

¡Que se jodan!


Dicen que la ignorancia es muy atrevida. Sólo dando por cierto este dicho, se comprende la actitud de amplios sectores de la población que jalean los salvajes recortes que las autoridades políticas están ejecutando en los salarios de los llamados funcionarios.

En estos sectores ha calado lentamente el mensaje interesado por parte de los medios afines al poder político, cuando no directamente desde el mismo poder político, en el que se identifica a los funcionarios con una casta bastante vaga e indolente que parece ser que cobra sin pegar golpe. Aquí se incluye a todo tipo de servidores públicos (bomberos, policías, médicos, enfermeras, carteros, etc.) necesarios para el correcto funcionamiento de un estado moderno y democrático del siglo XXI.

Desgraciadamente, donde más he observado, y escuchado, que los funcionarios nos merecemos este castigo es en el sector de la hostelería y del taxi. Pues bien, desde este momento, y sin acritud alguna, he decidido que, con lo exiguo que está quedando mi salario, a partir de ahora voy a comer y cenar en mi casita, a tomar mis copitas en mi casita, a utilizar exclusivamente el transporte público (bus y metro) y no el taxi donde tengo que escuchar las arengas fascistoides del conductor y de la emisora fascistoide sintonizada de turno, y desde luego procuraré hacer acopio de comida y bebida en mercados, pequeños comercios y no en Mercadona ya que no deseo que sus trabajadores trabajen como "chinos" sino como trabajadores y trabajadoras de una sociedad moderna y democrática.

La ventaja que tienen estos "hooligans" de los recortes es que cuando les atiendo como médico no me importa de qué viven ni lo que piensan. Sólo espero que cuando los verdaderos causantes de la crisis, banqueros y políticos, les retiren su derecho a la sanidad pública, mal llamada gratuita ya que la pagan con sus impuestos, y tras privatizarla tengan, además, que rascarse el bolsillo, sean conscientes de lo que han perdido y del mal que nos están haciendo a los servidores públicos.

Que aproveche