jueves, 26 de enero de 2012

El orgullo de sentirse valenciano

Soy valenciano hasta las trancas. He nacido en Valencia y si el destino no me depara otra cosa me moriré en Valencia. Pese a haber tenido diversas oportunidades de trabajo y residencia, siempre opté por vivir y ejercer de valenciano. Aprendí a amar a Valencia desde pequeño de la mano de mi difunto padre. Consolidé ese afecto durante mi juventud en el mundo fallero de final de los 60 y principios de los 70 (nada que ver con el actual) y, después del baño intercultural en aquella época que supuso mi paso por la universidad, me sumergí en lo más bonito, que es aprender a conocer y usar mi lengua autóctona, el valenciano, cuando comencé a ejercer la práctica de la medicina. Me sentía orgulloso de ser valenciano y lo pregonaba en cualquier parte del mundo donde me encontraba.

Jamás pensé, que llegaría un momento en mi vida en que sentiría vergüenza de decir que soy valenciano, pese a sentirme profundamente como tal. Y ese momento, para mi desgracia llegó ayer. La absolución del Sr. Camps, gracias a cinco conciudadanos ciegos y sordos (como dice José Yoldi en El País), que ha arruinado esta tierra para varias generaciones, me produjo tal sensación de asco que, si existiera un documento de ciudadanía valenciana, renunciaría a él sin el menor reparo. Como una apostasía. ¿Quién me lo iba a decir hace unos años?

Esta Valencia, la de mi infancia, mi juventud y mi madurez, me temo que no va a ser la de mi vejez. Nunca me podré identificar con la Valencia de unos señores que dicen que representan a Valencia y lo valenciano y lo único que han hecho ha sido arrasarla y arruinarla en su propio provecho y el de sus amigos.

No me gustaría morir en esta Valencia.

6 comentarios:

  1. Me ha impresionado tu escrito,seguramente porque sentimos de igual manera....tristeza por todo lo que está pasando en esta tierra que tanto amamos.

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  2. Comprendo y comparto mucho de lo que dices. Orgullo y afrenta a la vez de ser valecianx.

    Ayer tarde seguí en directo por radio el fallo del jurado popular. De momento, desconcierto y rabia. Pero luego, pensándolo más tranquilamente veo que el triunfo no es por mayoría absoluta (como ayer gritaban lo peperos); es una mayoría simple, 5 a 4. Además, al haberse celebrado el juicio aquí, los miembros del jurado están expuestos a demasiadas cosas: su nombre, dirección, trabajo, hijos, colegio de los niños...Demasiado para gente de la calle. Quizá hayan sentido miedo, más que por ellos, por sus familias. No sé. Es complicado.
    Lo cierto es que, de una forma u otra, Camps ha quedado ante todo el mundo como un fantoche, un malcriado antojadizo, un berlusconiano más.
    Estas cosas las he reflejado lo más serenamente posible en la última entrada de mi blog, http://mariadoloresamoros.blogspot.com.

    Un saludo cariñoso. Y sigue con tus bromas, que eres muy ocurrente.

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  3. Comparto tus sentimientos Ricardo, pero cuando alguien saquea tu casa, no puedes huir dejandola abandonada, es cuando se tiene que luchar y no dejarles el terreno libre. Es caotico saber que tus defensores son amigos de tus ladrones, por eso tenemos que hacer mas fuerza para limpiar Valencia de corupcion y hacer que sean ellos los que se tengan que ir. Yo si me siento orgulloso de ser Valenciano pero estoy asqueado de los desmanes politicos de Valencia.

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  4. No conozco Valencia ni España pero de la manera que hablas me encantaria conocerla

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  5. Ricardo, no moriremos en esta Valencia, la cambiaremos, verdad?

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