domingo, 12 de junio de 2011

La Consellería de Sanitat valenciana quiere ahorrar

A nivel sanitario, la semana no ha sido muy prolija en noticias, pero sí que me ha llamado la atención un par de ellas publicadas en el diario Levante EMV, en las que se hace eco de la preocupación que de repente le ha entrado a la Consellería de Sanitat de la Comunitat Valenciana, por boca de su responsable económico, el Sr. Eloy Jiménez, por ahorrar. En todo: consumo energético, papel, combustibles, agua, basuras, residuos, gestión de cocinas y lavanderías de centros hospitalarios, etc.

Bienvenida sea esta inquietud de nuestros gestores después de largos años de derroche, en los que la euforia en que ha vivido la sociedad ha influido probablemente para que los gestores de lo público de esta comunidad, “ataran los perros con longanizas”, como si fueran nuevos ricos. Lamentablemente, con el dinero de todos; el de los impuestos. Por tanto apoyemos sin fisuras ese propósito tan cristiano de la enmienda después de haber reconocido públicamente los pecados.

La otra noticia relacionada es la constatación del enorme residuo sanitario que supone el papel de las recetas que se generan en la asistencia sanitaria. Más de 20.000 kilos mensuales. Nada menos que se pueden empapelar 40 campos de fútbol. Tanto exceso por un lado mientras en otros, como en Justicia, no tiene papel para trabajar. Se han cambiado los papeles.

Realmente, en la era de la tecnología, parece mentira que se siga utilizando el papel como vehículo, sobre todo después de los esfuerzos de todo tipo que han hecho los responsables políticos de la sanidad valenciana en crear “hospitales sin papeles”, y que bien se han preocupado en vender como un éxito de gestión. No creo que sea muy difícil, utilizar todo ese potencial tecnológico para que con la tarjeta del SIP o con el DNI electrónico, el paciente acuda a su farmacéutico que también está bien dotado tecnológicamente y éste le dispense la medicación oportunamente grabada en ese soporte digital.

Para todo ese ahorro, el responsable económico de la Consellería de Sanitat, apuesta por realizar auditorías energéticas en 30 hospitales para detectar las áreas de actuación.

Personalmente le voy a sugerir también que, puestos a la faena, haga auditorias que detecten la inflación de altos cargos, gestores, directores, subdirectores y demás cargos de confianza que llenan todos los centros sanitarios de la Comunidad Valenciana. Bien se han preocupado en sacar sus sueldos de las tablas salariales públicas con el recurso de denominarlos como de Alta Dirección y por lo tanto opacos al control público. Seguro que con los convenientes recortes en número de directores, el ahorro podría superar con creces esos 13 millones de euros que se pretende ahorrar en energía.

Ricardo Campos - 12 de junio de 2011


1 comentario:

  1. Ahí os dejo por donde se pretende que vaya la sanidad pública, http://bit.ly/mvpD9P

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