jueves, 9 de diciembre de 2010

El notición del día en La Gaceta de Intereconomía

Es impresionante la portada del diario La Gaceta del grupo Intereconomía. Según parece, y se desprende de la lectura detenida del "notición" que ocupa media página, lo más importante que ocurre actualmente en España es que la ministra de Sanidad, Leire Pajín, en una comida privada, e informal como reconoce el propio diario, contesta de forma aparentemente desabrida a una pregunta que le hace un diputado del PP sobre un nombramiento realizado por el ministerio de su competencia.

Cabe aclarar, a tenor de la información, que la persona que pregunta no debe tener mucha idea del funcionamiento de la administración, ya que, si bien es cierto que para algunos puestos se requiere el ser funcionario de grupo A o B, para algunos cargos, tanto electos como de designación, no hace ninguna falta, por lo que sobra la pregunta hecha, salvo que la intención sea poner en cuestión y de forma pública la capacidad y la competencia de la Ministra para nombrar a quien considere conveniente. El artículo, lógicamente, no relata con qué tono y en qué contexto, se planteó la pregunta, y tampoco entra a valorar si fue realmente una respuesta desabrida o simplemente desenfadada y en "petit comité" durante la comida.

Según parece, para estos cualificados pregoneros de la derecha nacional, ser auxiliar administrativo, formación que acredita la nueva Delegada del Plan Nacional contra las Drogas, Nuria Espí, es un demérito, sin valorar la adquisición de conocimiento al respecto realizada a lo largo de su dilatada actividad política.

En fin, Pilarín, ya me gustaría que comentarios más repugnantes, y realizados conscientemente de forma pública a una emisora, y no en una reunión, como los del alcalde Valladolid acerca de la propia ministra, hubiera merecido también una portada de La Gaceta de Intereconomía


viernes, 3 de diciembre de 2010

III Plan de Salud de la Comunidad Valenciana: "parole, parole, ..."

El pasado martes 30 de noviembre, con todo el boato de que es capaz, el gobierno valenciano presentó el III Plan de Salud de la Comunidad Valenciana.

Acorde a la importancia del acto y, probablemente, con la intención de que el envoltorio fuera más atractivo que el propio producto, se encargaron de la presentación los pesos pesados de la Consellería de Sanitat, capitaneados por Manuel Cervera, Conseller de Sanitat, y por el mismísimo President de la Generalitat valenciana, Francisco Camps


Después de leer las crónicas sobre dicha presentación, considero una obligación denunciar alguna de las contradicciones con las que se mueven buena parte de los responsables políticos del Partido Popular, no sólo en la Comunidad Valenciana sino en el resto de España. No entiendo bien con qué cara se presentan a una cuidadosa selección de profesionales sanitarios, junto a decenas de cargos de confianza y otros agentes sociales, porque con su actuación hacen bueno el refrán de que “una cosa es predicar y otra dar cera”. Y me explico.


El documento está plagado, como no puede ser de otra forma, de buenas intenciones y en su presentación se incide de forma reiterada sobre la “responsabilidad” que tienen los ciudadanos en el uso adecuado del sistema público, para no abusar del mismo, con la sanísima intención de mantener su “excelencia” y estabilizar las cuentas. Poco se dice respecto a la responsabilidad (o irresponsabilidad) de los gestores y, fieles a su especialidad mediática que consiste en echar balones fuera, la culpa es de la insuficiencia financiera y no de su gestión. Mucho se puede hacer en este campo, el de la gestión, además de culpar al ciudadano de que abusa del sistema y al Gobierno de España de que odia a los valencianos y no nos da dinero. Por poner unos ejemplos, ¿qué tal funcionaría la racionalización de los horarios de consulta, abrir los hospitales por las tardes a pleno rendimiento o liberar al médico de tareas administrativas, etc.?


Y para colmo, la contradicción que produce, por un lado, un documento que apuesta por la prevención, recomendando hábitos saludables como es el abandono del tabaquismo, mientras que por otro lado el Partido Popular, sobre todo el de la Comunidad Valenciana, no ha dejado, ni deja aún hoy en día, de boicotear la vigente Ley Antitabaco. A tal extremo llega la contradicción que, durante esta misma semana, hemos asistido, con asombro y estupefacción, al alineamiento del PP con el lobby de la hostelería para desvirtuar, enormemente, la futura Ley Antitabaco que se discute en el Senado. Caso de prosperar la presión ejercida en la Cámara Alta, puede dejar la Ley como simple papel mojado, alejándonos nuevamente de los países más avanzados que apuestan de forma prioritaria por la salud.


Todo esto demuestra que para el PP, por mucha publicidad que haga, prima más los intereses económicos de unos pocos que la salud de todos los ciudadanos, aunque un Plan de Salud diga lo contrario.