sábado, 27 de marzo de 2010

Estos del PP no tienen verguenza....

....sobre todo la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. No hace mucho, dieron la matraca con la inutilidad que suponía un Ministerio de Igualdad, que era una ocurrencia más del Presidente Zapatero, que no pasaba en ningún país de Europa y que su titular, la Ministra Bibiana Aido, era poco menos que una simple y una inútil.

Pues bien después de toda esa retahíla de descalificaciones sin fundamento, bien aireadas por los medios de comunicación pesebreros de la 'caverna', se produce un encuentro de mujeres de África y Europa, con los titulares de los Ministerios de Igualdad europeos - ¡Oh milagro, si resulta que dichos Ministerios si que existen - en el marco de la Presidencia española de laComunidad Europea. Y dicho encuentro se produce nada menos que en Valencia, sí en Valencia, la permanentemente marginada por ZP el maligno y cómo no, al igual que en encuentros semejantes anteriores, se invita a participar a todas la mujeres del Gobierno local y municipal de turno. Acuden pues las Consejeras del Consell de Camps y la alcaldesa Rita Barberá.

Hasta aquí, todo según el guión pero, para no perder la costumbre de, se haga lo que se haga, criticar al Gobierno y su titular, ZP, la señora alcaldesa, Rita Barberá, recupera el victimismo para bramar contra el Gobierno porque no se ha invitado al encuentro al Presidente Camps. Que menuda afrenta y menudo desprecio al pueblo valenciano, que si patatín, que si patatán, etc.

Además de una actitud que ya raya en lo infantil, pienso que esto ya pasa de castaño oscuro y que hacemos muy mal los valencianos y valencianas dejando que estas actitudes de muy mala educación sigan llenando páginas de prensa y pantallas de televisión.

Estos del PP, además de no tener vergüenza, van a conseguir que me avergüence como valenciano de tener estos representantes.

Por cierto, si todo eso de la Igualdad era un memez, ¿para que coño acude Barberá y encima pide que inviten a Camps?



jueves, 25 de marzo de 2010

La Cremá del Cabanyal

No voy a comentar el vídeo. Es suficientemente demostrativo y con una buena dosis de humor, o mejor dicho como una 'tragicomedia', pone de relieve lo que tenemos que sufrir todos los valencianos y valencianas.


domingo, 7 de marzo de 2010

El Cabanyal: ¿Curar o amputar?

Leo, no sin cierta pena, una carta al Director en Las Provincias, firmada como siempre por "una valenciana indignada y 4o firmas más", en la que, la buena mujer, cuenta que estuvo a punto de entrar en la sede del PSPV PSOE de la calle Blanquerías de Valencia para, entre lágrimas y sollozos, preguntar a los dirigentes de este Partido político qué han hecho los habitantes del barrio de El Cabanyal, como ella, para merecer el maltrato que los socialistas están dando a este barrio.

Según relata, no puede pasear tranquilamente por las calles de su barrio sin llevar encogido el corazón (e imagino que otras cosas del cuerpo humano) y, por tanto, aboga por amputar y abrir Valencia al mar por una "cuasi autopista".

Esta buena mujer, no se plantea que, si parte del barrio está en esas condiciones de dejadez y de inseguridad, es responsabilidad de los responsables políticos de Valencia, es decir Rita Barberá y su equipo de gobierno del Ayuntamiento de.... ¿de todos los valencianos y valencianas?

Como médico, me gustaría saber la reacción de esta mujer, si un familiar o ella misma, sufrieran una herida (dios no lo quiera) por ejemplo en un brazo y yo no la limpiara convenientemente, no le pusiera un antiséptico (Betadine o similar para entendernos), no le pusiera la vacuna antitetánica, y la dejara evolucionar espontáneamente sin prestarle excesiva atención. Pienso que de entrada pensaría que estoy haciendo lo mejor para ella o su familiar y no se plantearía otras consideraciones, a pesar de que familiares o amigos le dijeran: "¡xiqueta, dile algo al doctor que eso se va a infectar!" "¡Noooo, que el doctor ya sabe lo que hace!"

Pero, ¡ay amiga!, de repente aparece la fiebre y la herida empieza a supurar y, ante la inquietud, el médico en cuestión dice: "Hay que amputar". ¿No hay otro remedio doctor? No, usted me ha elegido como médico y hay que amputar" Al mismo tiempo, otras personas dicen: "Aún estamos a tiempo. Limpiando, desinfectando y con antibióticos, aunque cuesten dinero, aún podemos salvar el brazo", pero su médico, el que usted ha elegido, erre que erre, ¡hay que amputar! y ojo, como no lo hagamos a tiempo igual hay que practicar una eutanasia.

Pues bien, señora mía, como médico le aseguro que aún estamos a tiempo de salvar ese trozo de su barrio, del Cabanayl, sin excesivo coste, y sin necesidad de amputar un miembro importante que luego se suplante con una avenida, cuasi via rápida, para que Valencia llegue al mar.

Mire usted, Valencia llega al mar perfectamente sin necesidad de amputar por la mitad el Barrio de El Cabanyal, y si no, observe cómo ayer sin ir más lejos, miles de valencianos llegaron sin problemas a la playa a ver la dichosa "mascletá napolitana", o en verano para tomar el sol, comer en algún chiringuito ilegal, o para otras "ocurrencias" (o gilipolleces) disfrazadas de eventos con la que nos deleita el PP valenciano.

Si los socialistas valencianos, en su momento, no nos hubiéramos empeñado, el cauce del Turia sería actualmente una autopista llena de coches y no un espacio donde miles y miles de valencianos pueden hacer deporte, relajarse y respirar aire puro. Además, ¿donde habrían construido el PP la Ciudad de las Ciencias y todo lo que le rodea?

Por tanto, señora mía, deje de escribir chorradas en las Provincias y pida una cura efectiva para su barrio a quien realmente puede curarlo: a la señora Rita Barberá



miércoles, 3 de marzo de 2010

Vergonzoso

Sin entrar a valorar los resultados de la primera vuelta de las elecciones a Rector de la Universidad de Valencia, que para eso hay expertos de todos los colores, lo que sí me parece vergonzoso es la participación en el proceso de la comunidad universitaria. No llega al 18%.
Ignoro la causa de tan baja participación que, entre otras cosas, cuestiona mucho la representatividad del ganador o ganadora de este proceso electoral, por lo demás absolutamente democrático. Es triste que la comunidad universitaria, con una tradición reivindicativa y democrática ancestral, y garante de la formación de las generaciones futuras para una sociedad más libre, más justa y más democrática, demuestre tan poco interés en inculcar dentro de la misma el valor que tiene para la salud de la Institución y, por consiguiente, de la sociedad del futuro la participación en cualquier proceso electoral democrático.
Al día siguiente, como si lo viera venir, todo el mundo estará despotricando de todo el mundo y, sobre todo, aquellos que no han participado en el proceso acercándose a las urnas para expresar libremente su voluntad. Lo sé por experiencia personal.
Pues majetes, a no quejarse, sobre todo el que no haya votado. Las oportunidades y la libertad de hacerlo son la mismas para todos.
Es increible que cuanto más nivel se supone, más desinterés existe. Ya no sé, incluso, si se debe a la falta generalizada de liderazgos sólidos de nuestra sociedad actual.