domingo, 14 de junio de 2009

Consellería de Inmigración de la Generalitat Valenciana. ¿Sirve para algo?


     La verdad es que los tiempos han cambiado una barbaridad. Un huevo, que dirían los "amiguitos del alma", si empleamos ese lenguaje tan coloquial y con tanto estilo que ya trasciende las fronteras de la Comunidad Valenciana. Se nota una enorme diferencia entre la izquierda y la derecha en la gestión del estímulo para asistir a los mítines. Parecía ser que el estímulo estandarizado era, además de ciertos artículos, el bocadillo. Sí el sufrido pero al tiempo anhelado bocata, de chorizo a ser posible, o en su defecto de atún con olivas.
     Pero, ¡ay amigo!, la izquierda, como siempre más cutre y menos glamurosa, se ha quedado atrás con diferencia, ya que el PP de la Comunidad Valenciana ha subido el listón una barbaridad. Ahora, la oferta para asistir a sus mítines incluye , además del bocata, el sombrerito de paja y la banderola que promete "AHORA, SOLUCIONES", una oferta de empleo
     Seamos sinceros. En medio de una crisis galopante, ¿quién se resiste a una oferta de empleo por asistir a un mítin? Y menos aún si el afortunado agraciado con dicha oferta es un inmigrante, que tiene que luchar día a día por un mísero jornal, que le permita malvivir a él y a más de media familia que sobrevive en su país de origen, con el dinero que les manda.
     No pongo la foto que he visto de algunos de esos inmigrantes en la plaza de toros de Valencia porque, sinceramente, me da verguenza ajena. Están con una banderita azul con gaviotas y con una cara de tristeza infinita, pensando "qué cojones hago yo aquí", mientras los que les rodean les miran como a bichos raros, mientras se preguntan lo mismo, "qué cojones hacen estos aquí". El color de su piel contrasta enormemente con la suya, y eso que algunos y algunas ya lucen hermosos bronceados. Y, paradojas de la vida, son esos mismos, los que les engañan, y además los que votan a la opción política que más derechos niegan a esta pobre gente. Y si no, habrá que recordar la que montaron cuando Zapatero "el maligno" trabajó por la regularización y auténtica integración de todos ellos para que gozaran no sólo de deberes sino también de derechos. Pero ese día, en lugar de prohibirles la entrada, como sucede en muchos locales, allí eran recibidos con agrado porque hacían bulto y jaleaban todas las consignas. Hicieron la ola a Camps, a Rita, a Mariano "naniano" y a todo aquel que subía al estrado a decir barbaridades. Y si hubiera hecho falta, habrían hecho hasta "el maremoto". Y es que "la hambre es muy mala", compañero.
     Para terminar, me pregunto : ¿la Consellería de Inmigración, va a tomar cartas en el asunto? ¿o está para otras cosas?
     ¿Qué se apuestan ustedes, que cuando vuelvan a gobernar, si hace falta los llevarán a los mítines de media España en aviones del ejército como hace Berlusconi?

1 comentario:

  1. Zapatero trabajar pero eso dónde se ha visto, quién si que trabaja y muy en serio es le Sr. Blasco, fotos, debates, propuestas, y un lagargo etc.

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